La historia de San Ignacio es la historia de un auténtico peregrino. Corría el año 1522, San Ignacio inicia su caminar interior hacia Dios y se dispone a peregrinar a Tierra Santa. La primera etapa de esta larga peregrinación, es la que le llevó al Santuario de Arantzazu.
Es decir, su primera etapa comenzó en Loiola, pasó seguramente por Antigua, y terminó en Arantzazu.