El arte de puertas adentro

  • Mausoleo del Obispo de Zuazola y el retablo de la Piedad
  • Destaca por su riquísima policromía original y por la calidad de su escultura
  • Joya del Renacimiento de Gipuzkoa
  • Ricamente decorado, en él sobresalen por su calidad y belleza, las imágenes de los Cuatro Evangelistas situados en la predela
  • Ejemplo paradigmático de los templos columnarios de esta época
  • Retablo con mayor influencia italiana de Gipuzkoa
  • Obra de Juan de Lizarazu, del siglo XVI
  • En el interior de esta iglesia del s. XIV tenemos el retablo renacentista del s. XVI
  • Las bóvedas de las naves laterales, las 4 cúpulas de la nave central y los capiteles de orden toscano construídos en madera son sorprendentes
  • Destacan el retablo barroko del Altar Mayor, el baptisterio de San Ignacio y la Capilla de la Soledad
  • Destacan el órgano Cavalle-Coll y tres de sus retablos

Parroquia de San Sebastian de Soreasu y Capilla de la Soledad (Azpeitia)

La iglesia Parroquial de Azpeitia, en origen, debió de ser un centro templario.

Esta iglesia, tal y como la vemos hoy, se transformó en el siglo XVI y XVII. En esta época se realizaron: el retablo, la escalera del coro, la sacristía, el órgano.

En el siglo XVIII, a la portada plateresca se adosó un pórtico. El pórtico recuerda a un arco del triunfo romano con tres vanos.La torre del campanario, rematada con un capitel, es el testimonio mas antiguo de la iglesia, remontándose a la etapa medieval.

En el interior, destacan el retablo barroco del Altar Mayor y bajo el coro, protegida por una gran verja barroca, la pila donde bautizaron a Iñigo de Loyola.

También destacan las ocho capillas del recinto, pero sin duda, una destaca entre las demás: la Capilla de la Soledad.

Bakardadearen Kapera

09-kaperaLa Capilla de la Soledad, en la Parroquia de Azpeitia, fue construida gracias a la voluntad de Nicolás Sáez de Elola, uno de los capitanes que acompañaron a Pizarro en la conquista del Perú. Gracias a su testamento, otorgado en 1553, se realizó la subasta pública para la adjudicación de las obras de la capilla. La capilla responde a los modelos del renacimiento clásico, tanto en cuanto a la estructura arquitectónica, como en los elementos ornamentales que lleva incorporados.

La capilla consta de cuatro partes:

  • El primero, ocupado por el mausoleo de Nicolás Sáez de Elola.
  • El segundo, por el altar. En este, el lugar del retablo original está ocupado hoy por las imágenes de Cristo Crucificado, de María y San Juan.
  • El tercero, por una pared pintada en "grisalla", en la que se representa algo semejante a la escena del "Juicio Final" de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina. Lamentablemente en la intervención de 1898 se había vaciado parte del muro con el objeto de crear una hornacina para el altar, hueco que coincide con el centro de esta pintura mural. Esta representación tiene su importancia por la proximidad en el tiempo de la obra del "Juicio Final" de Migue Ángel.
  • En el cuarto lado se sitúa un gran coro. En el bajo coro se representan unos relieves. Uno de ellos representa a una mujer con una estrella, que podría representar a la diosa Venus o a la Virgen, y el otro relieve a Hércules o Cristo.

Sobre el gran espacio central se erige una gran cúpula casetonada, en el más puro gusto renacentista, cerrando la capilla y dejando una abertura central, siguiendo en todo el modelo del Panteón de Roma. Ésta se apoya sobre cuatro pechinas, en las cuales destacan por su belleza, las figuras en relieve de los cuatro evangelistas realizados en piedra de arenisca.

Con ocasión de las obras de restauración, iniciadas en el año 2002, la investigación arqueológica llegó a descubrir dos niveles diferentes de enterramientos, así como los restos de un molde de campana, tal y como se pueden ver en el hueco realizado en el centro de la capilla.

 

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